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D - ENGL

Jesús: la estrella de Belén fue un ovni

Una "luz" fue el guía para los "magos" para ir a una casa con un bebe

presentado por Michael Palomino (2012)

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de: Yosip Ibrahim: Yo visité Ganímedes. El mundo maravilloso de los OVNIS. Sin editor [1972]. Comprado en Nasca (Perú) en una tienda en la plaza de Armas 2010;  Internet:
http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ganimedes/ganimedes.htm,
especialmente: http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ganimedes/ganimedes03.htm#CAPITULO_XVI



<EL ENIGMA DE LA "ESTRELLA DE BELÉN"

[Vinieron unos "magos" para visitar el rey Herodes - hablan de una "estrella" como señal para un nuevo rey]

La Historia y el Nuevo Testamento, en la Biblia, nos refieren que “unos magos, llegados del Oriente”, visitaron al Rey Herodes para preguntarle por “el nuevo Rey de Los Judíos” nacido en tierras de Judea. San Mateo, en su Evangelio, nos dice que en esa entrevista aquellos magos se expresaron así: “¿Dónde está el Rey de los Judíos que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el Oriente y venimos a adorarle”.— Y en el curso de los siguientes versículos del Cap. 2, narra cómo esos magos, después de hablar nuevamente con Herodes, vuelven a ver la mencionada estrella que los va guiando hasta Belén, y que se detiene exactamente sobre el pesebre [cuna] en que se hallaba el Niño Jesús y sus padres.


[Estrella natural es imposible - pero causó un caos y una matanza de bebes en todo el país]

A la luz de nuestros modernos conocimientos científicos, muchos se han (p.157) hecho esta pregunta: ¿Era una estrella lo que anunció en Oriente el nacimiento a los Magos, y lo que los condujo hasta Belén? —

 

La Astronomía, la Mecánica Celeste y la actual Ciencia del Espacio nos demuestran la imposibilidad de que se tratara de una estrella o cualquier otro tipo de astro. Su existencia en la época nos la prueba la Historia, que conserva las huellas del tremendo impacto causado en Jerusalén por la visita de los Magos a Herodes y toda la secuela de consecuencias que se derivaron de ella, hasta la terrible matanza de niños ordenada por el déspota- También nos la afirma la Biblia, y es presenciada, además, por multitud de pastores que llegan hasta Belén con el mismo propósito de los Magos.


[La "estrella" especial aberrando de una órbita no es posible]

Pero hoy, ya no podemos aceptar la idea de una estrella, ni de un cometa, ni siquiera la de un satélite, sateloide o meteorito. Si analizamos los textos bíblicos encontramos que la forma en que se refieren a esa “estrella” nos apartan [separan], por completo, del concepto comprobado sobre todo cuerpo celeste común y corriente. Todos los astros conocidos están sujetos a leyes universales que norman su equilibrada y matemática marcha en el espacio. Todos siguen, perpetuamente, las trayectorias trazadas por la Naturaleza, y si alguno se apartara de su órbita ello significaría catástrofes astronómicas. Sin embargo, aquellos Magos del Oriente mencionan haber realizado su viaje porque “esa estrella les anunció en su tierra” un hecho digno de su máxima adoración.


[La "estrella" es inteligente guiando los "magos" a una casa]

Y esa “estrella”, posteriormente, en Judea, vuelve a presentarse y los va guiando hacia un lugar determinado, al lento paso de los camellos y caballos, y sobre ese lugar se detiene y se mantiene suspendida en el espacio.


[Hay ovnis que se comportan de misma manera guiando gente - todo lo que tiene luz en el cielo fue "estrella"]

Si comparamos estos hechos con las ya conocidas maniobras de los OVNIS en nuestros días, encontramos coincidencias que pueden llevarnos a deducciones [conclusiones] muy interesantes. En primer lugar, en aquellos tiempos cualquier punto luminoso en el firmamento era considerado una estrella. Y si la magnitud de su luminosidad era suficiente como para impresionar a muchos, con mayor razón.

Ahora bien, sabemos que los OVNIS pueden ser confundidos a cierta distancia con luminarias celestes; y ya todos conocemos que se pueden mantener estáticos en el espacio, y recorrer el cielo a diferentes velocidades, desde las más vertiginosas [altas alturas] imposibles de alcanzar aún por nuestras astronaves, hasta las de menor intensidad, parándose o avanzando en cualquier dirección a voluntad. ¿No es ésta, exactamente, la forma en que nos presenta el texto bíblico a la “estrella” de Belén?...

[Un montón de "rayos" que ilumina el lugar - y no es el único ovni que fue visto como así - fue el ovni que daba la luz y habló a los "magos"]

Siempre se representó a la misma detenida sobre el pesebre del niño Dios, lanzando un haz [montón] de rayos que iluminan el lugar. Ya sabemos, también, que aquellas máquinas extraterrestres han sido vistas en la (p.158) misma forma: detenidas en el espacio, inmóviles a cierta altura del suelo, iluminando con un potente haz de luz el sitio sobre el cual se encontraban...


Entonces cabe preguntarse ¿fue una nave extraterrestre la que anunció el nacimiento de Jesús a los Magos en su distante país, y la que los guió, posteriormente, hasta el pesebre? — La respuesta es obvia. Ellos habían afirmado, categóricamente, que la “estrella” les anunció, en su tierra, el nacimiento del Niño y su condición de “nuevo Rey de los Judíos”... Y una estrella no habla para anunciar tales cosas... Por tanto la conclusión, lógica, es evidente: fue una astronave tripulada por seres capaces de realizar tal anuncio y guiar, más tarde, al grupo de Magos hasta su destino.

[¿Por qué los "magos" visitaron un niño caminando tanto? - ¿por qué el ovni avisó el lugar de un niño?]

Pero una conclusión de tal naturaleza nos abre nuevos interrogantes: Si aquellos magos del Oriente fueron buscados y conducidos, así, por seres extraterrestres, ¿quiénes eran esos Magos para ser solicitados en tan especial manera y para realizar un viaje tan largo y penoso por tal motivo? — La Historia y la Biblia no nos dan detalles al respecto. Sólo se dice que llegaron a Jerusalén desde lejanas tierras del Oriente y que, al ser avisados en sueños de las intenciones aviesas de Herodes, regresaron a sus países por otro camino para evitar pasar de nuevo por la capital judía.


¿Quiénes fueron tan importantes y misteriosos personajes? ¿Qué relación tenían con la venida del Mesías, para realizar tan larga, penosa y peligrosa aventura, con el sólo afán de rendir un homenaje a un niño que acababa de nacer? ¿Y qué relación había entre ese Niño, los Magos y los seres extraterrestres que tripularon aquella máquina espacial?...


[Fueron hombres superhombres de Ganímedes - fueron habitantes de Munt]

Tan enmarañado [oscuro] problema no habría tenido jamás una respuesta de no haber mediado, en él, la intervención directa de los superhombres de Ganímedes. Y por esos habitantes del Reino de Munt que ahora vuelven a visitarnos, podemos conocer el portentoso enigma de la “estrella”, descubrir el misterioso velo [tela] que durante dos milenios envolviera la personalidad de aquellos magos, y alcanzar a vislumbrar [descubrir] las profundas relaciones de todos los personajes y elementos que intervinieron en ese acontecimiento [evento], aun-, que las respuestas puedan parecer a los profanos en las ciencias metafísicas pasmosamente [extraordinariamente] desconcertantes.

[Magos del Egipto iniciados de la Esfinge - y magos de Persia]

Esos Magos eran iniciados Hermanos de la Esfinge, oriundos del Egipto; y sacerdotes iniciados de Zoroastro. Los egipcios, que fueron tres, venían de la región de Caldea en donde se refugiaron huyendo de la dominación romana impuesta años antes en su tierra natal. Y los persas, que también fueran tres, provenientes de la región de Bactriana [hoy el Norte de Afganistán]. Conocedores profundos de los Planes Cósmicos de acuerdo con los cuales (p.159) se norma la marcha de todos los mundos y de todas las humanidades que los pueblan.

[Leer profecías para un nuevo Mesías en la pirámide de Keops - escuelas de misterios con "magos"]

En esos Planes Cósmicos, bebieron sus conocimientos los hombres que trazaran en la Pirámide de Keops las famosas profecías a que nos hemos referido como un oráculo perfecto de nuestra actual civilización, y en ese oráculo, como entre las profecías de la Biblia, también estaba señalada la venida a este mundo del Mesías prometido, del Ser divino que bajaría a la Tierra para marcar nuevos rumbos a esta humanidad.

Los grandes iniciados de esas escuelas de misterios sabían QUIEN debía bajar en cumplimiento de tan magna misión cósmica, y conocían, por tanto, que Aquel Gran Ser podía llamarse “REY” pues era y es EL REY DE NUESTRO SISTEMA SOLAR...

En cuanto a la relación que hubo entre esos “Magos”, el nacimiento de Cristo y la intervención de los seres extraterrestres en todo el episodio, llegamos a la parte más trascendental del gran misterio cósmico realizado en esos tiempos. Debemos aclarar, en primer término, que el nombre de “magos” que se les adjudicara [distribuyó] a priori, y que se conservó en la Biblia, fue debido a la profunda sabiduría y maravillosos poderes demostrados ante Herodes, que concitaron su temor y respeto así como la admiración supersticiosa de cuantos tuvieron contacto con ellos en su visita a Jerusalén.

[En total fueron 2 magos elevados - reencarnaciones de Moisés y de Buda - con 4 íntimos discípulos]

Pero no eran alardes [contando a todos] frívolos como los de la magia barata de otros encantadores o prestidigitadores comunes de esa época. Eran en verdad poderes elevados, alcanzados en una larga evolución al servicio de la DIVINIDAD por dos de los espíritus que integraban ese grupo: el gran maestro persa y el gran iniciado egipcio, cada uno de ellos acompañado por dos íntimos discípulos.

Y ahora tendrá el lector que repasar [leer bien] cuanto explicamos acerca de la Cuarta Dimensión y de la Reencarnación, pues tenemos que declarar que esos dos imponentes personajes que infundieran temor al Rey Herodes eran, nada menos, que el Espíritu de Moisés, reencarnado como sacerdote persa de Zoroastro, y el espíritu de Sakia-Muni, o Señor Buda, encarnado entonces como Gran Hermano de la Esfinge del Egipto (p.160).

[...]


[Los "magos" fueron considerados popularmente como "reyes"]

Este es el caso de aquellos “Magos”, a los cuales, con el correr de los siglos, se les ha llegado a considerar “Reyes”. La Biblia no los llama así. Únicamente se refiere a ellos diciendo: “Unos Magos vinieron del Oriente a Jerusalén”... viajaban sin séquito [grupo grande], con la sencillez propia de los grandes maestros esotéricos, y llevando consigo tan sólo el equipaje requerido por su especial misión.

[Los "magos" viajan sin cortejo - pero con una luz grande de un ovni]

No los acompañaba el fastuoso cortejo acostumbrado por todos los reyes orientales. Y su seguridad personal y la de los valiosos presentes que conducían estaban protegidos, en verdad, por su gran sabiduría y la amorosa vigilancia que, desde el espacio, ejercía sobre ellos la máquina extraterrestre que los cuidaba.


[...]


[Los magos se alejan del sitio saliendo de un oasis con un ovni]

Y ahora veamos cuál fue la verdadera misión, oculta, de aquellos grandes hombres. Cumplido el homenaje a su Rey y Señor recién encarnado en la Tierra, salieron de Judea tal como lo narra la Biblia. Pero no se alejaron mucho. Solamente la distancia necesaria para no ser vistos por los pobladores de las zonas circundantes. Acamparon en un oasis del desierto, lejos de toda mirada impertinente, y allí aguardaron el descenso de la astronave del Reino de Munt.

[Transporte al monasterio de los Hermanos Esenios]

Cuando esto se produjo, uno de los discípulos egipcios del Gran Hermano de la Esfinge, fue conducido en el Ovni hasta las puertas del monasterio de los Hermanos Esenios en las cercanías del Mar Muerto. Ya estos sabían, en secreto, su misión y la del mensajero del espacio, que permaneció con ellos preparando todo lo que, al correr de los años, tendrían que hacer en tomo a la Gran Misión de Jesús de Nazareth.

[Transporte a Persia]

La máquina retornó al oasis (p.162), y transportó a Persia, a su lugar de origen, a otro de los discípulos Iniciados de Zoroastro, quien debía continuar trabajando por el restablecimiento de la dulce y elevada religión del Zend-Avesta, reemplazada allá, desde muchos años, por las prácticas idólatras y supercherías del Magismo, religión de los Medas, que tres siglos después, al establecerse la dinastía de los Sasánidas, volvió a dominar en Persia por un secular período.


[Transporte a la región de Roma]

Sabemos la facilidad con que se trasladan a cualquier distancia aquellas poderosas astronaves. Ambos viajes fueron breves, y a su retorno al oasis, los otros cuatro personajes subieron a ella. El gran sacerdote persa en quien moraba [se quedaba] entonces, el espíritu de Moisés, fue conducido, junto con su otro discípulo, a un lugar cercano a Roma, la orgullosa capital del nuevo imperio que, en esos días, comenzaba a organizar el todopoderoso Octavio, llamado, desde entonces Augusto.

[Transporte a España]

Y el gran iniciado egipcio que encarnaba el espíritu de Sakia-Muni [Buda], acompañado también por su discípulo, fueron llevados hasta un lugar conveniente de lo que hoy es España, en donde progresaban las vastas colonias establecidas por los romanos en esa floreciente provincia de su imperio.


Comenzaba la Nueva Era que, más tarde, sería conocida en todo el mundo como la Era Cristiana... Pero, también, se iniciaba el último período en el gran ciclo evolutivo de 28.791 años al que nos hemos referido anteriormente, ciclo al que mencionamos con el nombre de Gran Revolución Cósmica, cuyo último año corresponde al 2001 de nuestra era de Cristo, año en que cierra la Gran Pirámide de Egipto el largo oráculo de seis mil años que se refieren a nuestra actual humanidad...

 

La misión de esos cuatro grandes seres, repartidos en puntos estratégicos de la naciente Europa habría de coincidir, en el secreto de los Planes Cósmicos, con los Supremos designios de los sublimes Señores de la Faz Resplandeciente, para el futuro de todo el planeta...

 

Pero esto lo vamos a tratar en los próximos capítulos (p.163).>







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